¿Por qué tu gato hace caca fuera de la caja de arena?

Tu gato puede orinar perfectamente de manera correcta en su arenero, pero ¿qué haces si decide que prefiere dejar sus depósitos sólidos en otro lugar? Puede ser muy confuso para nosotros, cuando nuestro minino usa fielmente la caja para una función, pero se niega a usarla para la otra.

Descartar problemas médicos

Incluso si tú estás absolutamente seguro de que el problema es de comportamiento, debes hacer que tu gato sea examinado por el veterinario para asegurarse de que no haya un problema médico subyacente. Hay una serie de problemas médicos que podrían estar causando que tu gato se sienta incómodo al hacer caca en el arenero.
Si experimenta estreñimiento, por ejemplo, puede asociar la caja con su incomodidad e intentar ir a otro lugar. Si tu gato es mayor y tiene artritis, puede ser difícil para él posarse en el sustrato de la arena para eliminar los sólidos. Si tiene una caja de arena cubierta, es posible que se sienta apretado allí mientras se posa en posición de hacer caca.
Hay una serie de problemas intestinales (enfermedad inflamatoria intestinal, por ejemplo) que comúnmente se diagnostica en gatos que defecan fuera de la caja. El gato puede experimentar calambres y la incomodidad hace que intente eliminar donde quiera que se encuentre en ese momento. También puede sentirse tan incómodo que no puede llegar a la bandeja de arena.
Cuando lleves a tu gato al veterinario, si puedes, lleva una muestra de sus heces para que el veterinario pueda realizar algunas pruebas y también examinar la apariencia (para detectar signos de sangre, mucosa, pelos, etc.) La muestra debería de ser lo más fresca posible. Si fuera muy complicado para ti llevarla fresca a examinar, otra opción es tomar la muestra, sellarla herméticamente en una bolsa de plástico y colocarla en el refrigerador, aunque para muchas personas esta es una opción inaceptable. Ten en cuenta que el veterinario no necesita una gran muestra. Él / ella necesita lo suficiente para hacer algunas pruebas y también para poder examinar la consistencia de las heces.
No pases por alto la visita al veterinario si tu gato está haciendo caca fuera de la caja. He sido testigo de casos donde el gato ha sufrido enfermedad inflamatoria intestinal y soy consciente del dolor que sienten cuando sus intestinos empiezan a tener calambres. También tengo varios clientes que tienen gatos con problemas intestinales. Hacer que tu gato sea diagnosticado, tomar la medicación adecuada (y en algunos casos, alimentos recetados con fórmula) lo antes posible será lo más importante. Y el primer punto que debemos descartar antes de continuar checando la lista.

Instintos de supervivencia

Hay algunos gatos a los que no les gusta defecar en la misma área utilizada para orinar. Para algunos gatos puede ser que la micción tenga una conexión más territorial o puede ser simplemente un instinto felino peculiar. De todos modos, una solución simple que puedes ofrecer es hacer que otra bandeja de arena esté disponible para la defecación. No coloques ésta última justo al lado de la bandeja original ya que simplemente el gato la considerará que es una misma bandeja de arena grande, y seguirá sin hacer caca en el arenero. En muchos casos puedes poner la segunda bandeja de arena en la misma habitación (dependiendo del tamaño de la habitación), pero en otros casos, tendrás que ubicar la segunda bandeja en otro lugar. Tu gato sin duda te avisará cuando la ubicación le plazca.

Problemas de seguridad

Por lo general, un gato tarda un poco más en defecar que en orinar. En un hogar con múltiples gatos, aún donde haya la cantidad mínima de tensión, puede ser demasiado estresante para un gato pasar en la caja de arena el tiempo suficiente para hacer caca. Si la caja está cubierta, encajada en una esquina u escondida en un armario, esto realmente reduce el potencial de escape del gato. El gato puede sentir que es más seguro hacer caca en otro lugar que le permita tener una mejor visibilidad en caso de que venga un oponente. La ubicación que elija también puede darle una mejor oportunidad de salir de allí de manera más segura.
La solución en este caso puede ser proporcionar cajas descubiertas y asegurarse de que haya suficientes cajas ubicadas en la casa. No las coloques en áreas ocultas y estrechas que puedan hacer que tu gato se sienta atrapado o confinado. En muchos casos, todo lo que tendrás que hacer es quitar la tapa de la caja.
Las cajas cubiertas a menudo son pequeñas y bajas para que un gato sienta que puede posarse cómodamente en la arena para la defecación. También limitan el escape del gato a una sola forma de entrar y salir. Si viene otro gato, el que está en la caja de arena puede ser vulnerable a una emboscada.

Preferencia del tipo de arena

Algunos gatos, por cualquier razón que solo ellos parecen saber, tienen una preferencia de arena cuando se trata de la sensación que le produce para la defecación en lugar de orinar. Tal vez tenga algo que ver con la cantidad de tiempo que pasan en esa posición de posarse para hacer caca. Si crees que ese podría ser el caso, puedes ofrecerle otro arenero con una arena que tenga una textura diferente. En general, los gatos prefieren una textura suave y fina cuando se trata del tipo de arena.
Si tu gato está defecando en el suelo u otra superficie dura y quiere entrar en la caja de arena sin importar qué tipo de arena utilices, intenta un experimento y coloca una caja de arena vacía. Si el gato elimina en la caja cuando no hay arena, mantén la caja disponible para este propósito (límpiala cada vez que haga caca) y luego puedes intentar agregar una escasa cantidad de arena en la caja. Si tu gato la va aceptando, puedes agregar gradualmente la cantidad.

Por último, pero no menos importante: limpieza

Un gato puede decidir que la bandeja está demasiado sucia si ya hay algún residuo allí. El gato puede orinar, pero luego siente que ahora no está lo suficientemente limpio el lugar como para usarlo para la defecación. Comprensiblemente, no puedes pasarte las 24 horas del día haciendo guardia con una pala recogedora de arena en la mano para eliminar los desechos en el nanosegundo que toca la arena el gato. Únicamente asegúrate de recoger al menos dos veces al día los desechos y tener más de una caja de arena para que haya una mayor probabilidad de que el gatito pueda encontrar un hueco limpio de arena para la defecación.